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viernes, 12 de julio de 2013

Temas importantes para recapacitar...
















El PC y la DC en la Nueva Mayoría
por Álvaro Góngora


Cabe preguntarse cómo será la relación política y programática entre los extremos de la multipartidaria que apoya la candidatura de Michelle Bachelet.


Sabemos que comunistas y democratacristianos tendrán que convivir al interior del bloque como aliados Gubernamentales. Convivencia que será inédita, porque nunca en la historia de Chile ha sido factible. Cohabitaron excepcionalmente una vez, cuando la Falange Nacional brindó apoyo pasajeramente, junto a comunistas, al Gobierno de Juan Antonio Ríos, pero sin acuerdo programático mediante. Conste que ni aun en los peores momentos, estando ambos partidos severamente afectados bajo el régimen militar, compartiendo adversario o enemigo común, concordaron posiciones fundamentales.


Tras el golpe de Estado, resistiendo la fuerte represión sufrida, el PC se empeñó hasta 1977, aproximadamente, por formar la "unidad antifascista" con la izquierda y la DC, con la esperanza de recuperar así la democracia. Sin embargo, uno de los factores que echaron por tierra la iniciativa fue el rechazo de la DC a formar frente común con el PC. ¿Las razones? Su aún adhesión irrestricta a Moscú, la violación a los derechos humanos, la dictadura del proletariado con su única conducción del proceso de cambio social, y el rechazo a la democracia liberal.


Recordemos también que el PC no se sumó a la "Concertación de Partidos por el No", calificándola de "instrumento electoralista", aunque accedió a votar "No". Prefirió integrar el Movimiento Democrático Popular (MDP) junto al MIR, PS-Almeyda y agrupaciones menores, demandando un Gobierno provisional y una Asamblea Constituyente. No se marginaron por voluntad propia, únicamente, sino que la misma DC manifestó excluirlos de cualquier alianza y negociación política, "en razón de lo irreconciliable de nuestros proyectos ideológicos y estrategias", rechazando la Asamblea Constituyente e intentando, incluso, que el PS-Almeyda emigrara del MDP.


El PC alzó candidatos propios junto a otros grupos durante los Gobiernos de la Concertación y fue acerbamente crítico con ellos. El programa vigente del Partido Comunista de Chile -elaborado solo hace unos años- los sindica como un nuevo bloque de clase en el poder, que buscó "consolidar la esencia del proyecto trasnacional", asegurando la "estabilización indefinida del capitalismo en nuestro país". Propone por tanto "alcanzar un régimen democrático real, no sometido a tutelaje militar, ni a poderes imperiales y empresariales", convocando a conformar la "Nueva Mayoría Nacional como una fuerza política y social, pluralista y multiclasista, que se construye en la acción". El principal objetivo no sería acceder al Gobierno, sino que el "pueblo conquiste y ejerza la totalidad del poder". Derechamente, se trata de provocar "una revolución democrática, popular, nacional, antiimperialista y antioligárquica (confiando en que) su culminación exitosa despejará el camino hacia el socialismo". ¿Lo esencial? Sustentar el nuevo Estado Nacional "en una nueva Constitución propuesta por una Asamblea Constituyente".


La DC mantiene su convicción en la Concertación, porque, según afirma, "aseguró estabilidad política, la paz social y la Gobernabilidad democrática". Desde siempre condena el totalitarismo, populismo y toda clase de dictadura, y hasta hoy sostiene que la lucha por la justicia y la libertad "sustituirá las estructuras capitalistas y socialistas". Reconoce la "libre iniciativa y espíritu de lucro como elementos estimulantes de la economía", pero subordinados a normas morales y el bien común.


Pese al tiempo transcurrido y a cambios ideológicos mundiales, siguen siendo dos concepciones políticas y sociales esencialmente distintas, y muchos ciudadanos no adivinamos cómo puedan conjugarse en un programa gubernamental común, sin traicionar sus convicciones.


Indignados, crisis y realismo,
por Luis Eugenio Silva.


El movimiento de indignación parece recorrer a gran parte del mundo. Las razones de ella varían: económicas, políticas, raciales, de minorías religiosas y de acceso a la cultura y educación. Lo que sí parece es que la solución a las peticiones y sentimientos en rebeldía no se va a dar pronto, ya que el movimiento, con sus diversas causas, ha llevado a crear un sentimiento de crisis, que es real y que se extiende rápidamente.


Es interesante revisar las crisis del Imperio Romano y ver cómo, poco a poco, la anarquía política, el caudillismo, la demagogia, la carestía de la vida y la riqueza inmensa de unos pocos y la miseria de muchos, y la decadencia de la religión oficial llevaron a la crisis completa del imperio. Siempre se encuentran similitudes en las situaciones del pasado con el presente, ya que es el mismo ser humano el que vive y debe enfrentarse con la realidad que es tan variada y que presenta situaciones inéditas.


Tal vez una de las causas de la rebeldía y del descontento se debe al querer tenerlo todo de inmediato y el pensar que se debe todo a todos sin esfuerzo y sin los deberes que todo derecho implica. Esto no quiere decir que se deba estar indiferente ante las flagrantes injusticias que presenta el mundo desarrollado y en especial el subdesarrollado.


Otra de las causas que se advierten tras el movimiento de los indignados es la constatación de la crisis valórica en la que se encuentra gran parte de Occidente, y que en los grupos dirigentes y en especial en sectores de los políticos y conductores de la sociedad es evidente. No se les cree y se ve en ellos sólo a oportunistas que usan el poder para sus fines particulares y/o para los de sus grupos de influencia. Son ellos mismos los que, empleando la demagogia, presentan soluciones utópicas, pero que ante la desesperación pueden ser aceptadas o creídas por las masas indignadas.


Se podrá argumentar que siempre ha sido así y encontrar ejemplos hasta en la misma Grecia clásica, como lo muestran las comedias de Aristófanes. Pero hoy la cosa no es la misma.


Los ciudadanos se sienten empoderados y saben que su fuerza es real. Veamos el complejo caso egipcio reciente, que derroca por la fuerza militar a un Gobierno legítimo, y que es recibido con júbilo por los indignados.


El cristianismo, que ha vivido y vivirá crisis, desde el siglo XIX ha pretendido presentar caminos de solución o, para ser más exacto, principios que pueden ser aplicados, con su Doctrina Social, que no es una doctrina económica determinada, pero que ilumina con los principios del bien común a los sistemas sociales económicos y culturales. Cree que el bien común ha de ser la real motivación que debiera conducir a los que dirigen la sociedad. Ello, unido a los valores genuinos humanos y naturales y al sentido de la justicia, podrá restablecer la confianza en la política y en los políticos, y se podrá trabajar en la solución de los complejos problemas que presenta y crea la sociedad moderna.


Se viven momentos tensos en diversas partes de Occidente, como también en Chile. La verdad, el sentido de justicia y de la realidad es lo que debiera ocupar a todos los miembros de la sociedad, y en especial a los conductores de lo público y privado, y así re-despertar un sentimiento de solidaridad entre todos, buscando las reales soluciones de los diferentes problemas de la sociedad.


Se podrá pensar que es utopía lo escrito y que el verdadero motor del hombre es el egoísmo. Lo ha postulado más de algún filósofo, economista o pensador. Pero la religión cristiana, a pesar de sus debilidades y crisis, apuesta por el ser humano que es capaz de vencer el egoísmo y que puede construir una sociedad justa, no al modo de un platonismo o de la utopía de Tomás Moro, sino que siguiendo los principios que Cristo, su Fundador, hace más de dos mil años, difundió en la lejana y desconocida Galilea.


Excesos de una cobertura en vivo,
por Claudia Guzmán.


Bastaron 140 caracteres para desatar los 45 minutos más oprobiosos que la TV matinal ha mostrado últimamente -y teniendo bastante desde dónde elegir-. La alerta enviada por Carabineros de Chile sobre el avistamiento del joven perdido en el Cerro Manquehue fue la vía de información citada por los canales de TV que se desplazaron hasta el lugar y por el entorno familiar del propio Benjamín.


Twitter, la red social, fue el mecanismo escogido por la institución para relacionarse no solo con la sociedad, sino también con los medios de comunicación y con el círculo íntimo de una víctima que -por lo visto en los largos despachos en directo de TVN y Canal 13- no se acompañó ni resguardó de los ávidos reporteros de matinal.


A través de sus cuentas personales de la misma red, rostros llamaban a sintonizar la cobertura en vivo de su canal. Mientras en los estudios los animadores elevaban plegarias y aventuraban teorías sobre los riesgos del trekking, los reporteros en terreno interrumpían la angustiosa espera del padre y asaltaban a la autoridad policial antes de que se acercara a la familia para informar lo que, minutos después, uno de los enviados especiales reconoció ya saber.


Con la cámara en un cerrado plano ante el dolor del padre, con la música de un piano de fondo y hasta con improvisados -ojalá avergonzados- segundos de silencio, la televisión dio una penosa muestra de su falta de estándares editoriales para enfrentar una situación así. Si es cierto que conocían el desenlace, por qué transmitir; si dicen respetar el dolor, por qué hace zoom in; si juran no exacerbar la tragedia, para qué musicalizar.


Sí, es televisión. Y, es cierto, vivimos tiempos de telerrealidad. Pero si algo se puede rescatar de esta vergonzosa escena es que el descriterio todavía tiene sanción social: el mismo twitter se llenó de reclamos de televidentes que hicieron al medio reaccionar. "Mantengan la distancia", dijo Julián Elfenbein, "Por favor saquen la cámara", rogó Tonka Tomicic. Soñar con que una autoridad decidiera cortar la transmisión, a la espera del bloque informativo, habría sido demasiado pedir a nuestra alicaída TV matinal.


Informe del FMI sobre Chile.


El Fondo Monetario Internacional, en su más reciente informe sobre la economía chilena, ha rebajado esta semana la proyección de crecimiento del país para 2013, de 4,9% a 4,6%, pero al mismo tiempo ha reconocido un desempeño económico excelente en los últimos tres años, destacando dos factores explicativos: una gestión transparente de la política monetaria ejercida por un Banco Central creíble y una demanda externa vigorosa con altos precios del cobre, la que comienza a declinar.


Aunque las perspectivas son alentadoras, en el plazo más cercano el desafío para Chile consiste en lograr un “suave aterrizaje” en el contexto de la generación de un déficit en cuenta corriente y un panorama incierto para el cobre. En el mediano y largo plazo, el desafío —para el FM— es que nuestro país alcance un crecimiento sostenido sin la ayuda de altos precios del mineral y pese a un estancamiento de la fuerza de trabajo.


El informe hace notar que en el primer trimestre del año en curso la tasa de crecimiento se desaceleró a 4,1%, comparada con el 5,7% registrado al término del año 2012. A pesar de este resultado, las ventas al detalle y las importaciones mantienen su vigor, con un menor precio del cobre, que al parecer no ha socavado aún el consumo y la confianza en los negocios.


La inflación se ha mantenido sorprendentemente baja y en declinación, tendencia sostenida por la apreciación del peso y un alza de la productividad laboral en 2012.


Aunque el déficit en cuenta corriente incrementa el riesgo en la balanza de pagos, existen algunos factores mitigantes. En efecto, el tipo de cambio real efectivo aún se mantiene por arriba en un 10% del promedio registrado en el período 1996-2012. Además, se espera una recuperación de la demanda por parte de los socios comerciales de Chile y es preciso considerar que las exportaciones no mineras han mantenido sus participaciones de mercado. Respecto de la deuda externa, Chile goza de una posición robusta, muy lejos de un escenario adverso.


En lo concerniente al riesgo macrofinanciero, el FMI afirma que está contenido al no avizorarse signos claros de formación de “burbujas” en los precios de los activos y créditos. Estos últimos mantienen sus niveles, pero con tendencia declinante, amortiguando la posibilidad de un boom crediticio.


Las incertidumbres están en la evolución internacional y la baja del precio del cobre, aunque las proyecciones del Gobierno lo sitúan sobre los 3 dólares la libra. A la luz del análisis del FMI, parece conveniente que las autoridades sigan atentamente la evolución del déficit en cuenta corriente, pues el ajuste que debería experimentar la economía, vía descenso de la demanda interna, no está completamente asegurado, y de ocurrir un escenario proclive a la expansión del déficit, podría aumentar la exposición de Chile a los vaivenes externos.


Discusión sobre el reajuste al salario mínimo.


El Gobierno ha vuelto a presentar un proyecto de reajuste del salario mínimo para elevar su monto, a contar del 1 de julio de 2013, de $ 193 mil a $ 207 mil, lo que corresponde a un incremento de 7,3 por ciento. La propuesta anterior -de     $ 205 mil- fue rechazada por los Legisladores de oposición e independientes. La actual, que ingresó a la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja con discusión inmediata, está siendo nuevamente rechazada por los Diputados de la oposición, independientes e incluso de Renovación Nacional, mientras que la UDI ha hecho saber a La Moneda que no la defenderá, por lo que el Ejecutivo decidió quitarle urgencia y no parece tener viabilidad.


Es muy grave para los trabajadores de baja calificación laboral, que son los que se ven afectados por las decisiones en torno al salario mínimo, que la fijación de éste se transforme en una especie de test de la sensibilidad social del Gobierno y de las fuerzas políticas. Hay una parte significativa de la fuerza laboral que por falta de calificación encuentra dificultades mayores para sostenerse en forma estable en un trabajo, y que vive enfrentada al riesgo de cesantía por dificultades para adaptarse a cambios en el mercado laboral y en la macroeconomía. Los expertos en el mercado laboral ya han concordado que la fijación del salario mínimo debe dejar de ser un elemento de negociación política, para evolucionar hacia un procedimiento técnico, que permita soluciones diferenciadas y que considere subsidios a la contratación de personas de baja productividad, todo integrado en un sistema orientado a profundizar su inserción laboral.


El Gobierno intentó avanzar en un procedimiento más técnico, que podría ser el origen de un sistema que integra salarios mínimos y subsidios para promover la inclusión laboral. Pero los compromisos logrados han quedado postergados en medio de un ambiente que privilegia la discusión política del modo en que el Estado utiliza sus instrumentos, incluido el salario mínimo. Esto es muy negativo, pues ignora que, si bien un salario mínimo más alto beneficia a los trabajadores poco calificados que mantienen su empleo, extrema las dificultades de aquellos que quedan desempleados por tener una productividad inferior al nuevo salario mínimo. Para estos, al costo sicológico aparejado a la cesantía y a la pérdida severa de ingresos cuando quedan desocupados (a pesar de la existencia de un seguro de cesantía), se agrega una limitación a su capacidad de generar ingresos hacia el futuro -en la medida que se ven privados de la posibilidad de capacitarse en el trabajo- y una menor acumulación de recursos en el sistema previsional.


Vienen tiempos más difíciles, porque se agota una etapa marcada por precios externos y condiciones financieras extraordinarias, que van a debilitar la demanda por trabajo en el país. El desempeño reciente del mercado laboral parece irrepetible hacia el futuro. Todo indica que en el marco de la discusión actual, que reduce artificiosamente un problema importante y complejo a la definición de una cifra, un reajuste del salario mínimo prudente, como quiere hacer valer el gobierno, es más adecuado para enfrentar el futuro próximo sin crear dificultades adicionales a los trabajadores de menor calificación del país.


La desigualdad en perspectiva.


Chile se ha caracterizado históricamente por una alta desigualdad de ingresos. Con un coeficiente de Gini de 0,52 (dicho coeficiente es un número entre 0 y 1, donde 0 corresponde a perfecta igualdad, y 1 a perfecta desigualdad), calculado sobre la base de los ingresos monetarios de los hogares contenidos en la encuesta Casen 2011, resulta estimado como el miembro de la OCDE con la peor distribución de ingresos. Este fenómeno ha opacado los grandes e irrefutables avances económicos que ha logrado el país y que han significado mayor bienestar para nuestra población. Por eso no sorprende que sea un tema recurrente en el debate político-económico, a menudo tratado con grados de pasión e ideologismo que atentan contra el necesario análisis técnico, que pone el caso de Chile en perspectiva.


Así, en esta discusión suele omitirse que nuestro país no es una excepción en la región y, luego, que la referencia metodológica única a la Casen es del todo insuficiente. Por definición, una encuesta no es un dato estadístico o de censo nacional. Brasil, Colombia y México tienen niveles comparables -incluso peores- en desigualdad, y si bien otros muestran mejores cifras, en muchos casos los datos tras sus indicadores son de dudosa calidad.


Por otra parte, el fenómeno de crecimiento económico con desigualdad ha sido analizado en estudios especializados, siendo explicado principalmente por las complejas y lentas dinámicas de empleo entre sectores y según el tipo de ocupación. En este contexto, Tailandia y Malasia emergen como casos "patológicos".


También existe entre los técnicos consenso en que para mejorar la distribución de ingresos, se requiere una institucionalidad laboral moderna y dinámica. Chile está lejos de tenerla, y la falta de reformas estructurales en esta materia ha contribuido a profundizar nuestras desigualdades, particularmente por lo que ocurre entre los más jóvenes y los menos educados. Cabe considerar, por ejemplo, que según la Casen 2011, el 50% de los trabajadores en Chile tiene salarios mensuales (ocupación principal) inferiores a 251 mil pesos. Más allá de las muchas incoherencias entre la realidad y la indicación de la Casen en este punto, ¿cómo puede ocurrir que una economía que crece no sea capaz de ofrecer mejores condiciones a la mitad de los trabajadores? ¿Qué explica tan bajo nivel? Básicamente, tres factores que afectan de modo directo la productividad del trabajo: edad, educación y tipo de empleo. En particular, 20% de aquellos con ingresos bajo 251 mil pesos tiene menos de 26 años; 35% de ellos no reporta un trabajo permanente, y el 51% no ha terminado siquiera la educación media. Si ese mismo cálculo se realiza solo sobre la base de aquellos con al menos educación media completa, el ingreso del 50% se eleva a 328 mil pesos, que aumenta a 382 mil si se analiza además a quienes tienen más de 25 años y un empleo permanente.


Las políticas públicas deben contribuir a mejorar los niveles de productividad de la población. Este es un proceso continuo, que se inicia mucho antes que la persona ingrese al mercado laboral y que debe prolongarse durante todo su ciclo de vida. Son precisamente las fallas en el sistema de educación y capacitación, junto a nuestro arcaico Código Laboral, los responsables de nuestra inercia en el tema de la desigualdad. Pensar que una reforma tributaria o eslóganes en materia educacional vendrán a resolver nuestros problemas es una equivocación. La distribución de ingresos no se puede mejorar por secretaría: supone tiempo y buenas ideas. Hemos avanzado y, con ajustes bien pensados, podemos acelerar la marcha. La clase política debería ser realista e innovadora y, responsablemente, ajustar las expectativas de la población, al mismo tiempo que atreverse a adoptar las reformas laborales indispensables, que beneficiarían a los más vulnerables, aunque no gusten a muchos que hoy tienen una posición laboral más favorecida.


Medidas ante brote de influenza.


El brote de influenza AH1N1 que se ha dejado sentir con fuerza en la Región de Tarapacá -con 12 personas fallecidas a la fecha- motivó que se decretara una alerta sanitaria en dicha Región, con masivos planes de vacunación y controles, medida que fue, principalmente, en respuesta al inicio de la fiesta de La Tirana, evento religioso que cada año congrega a unas 200 mil personas, y cuya masividad representa un riesgo de contagio para los asistentes. 


El Ministerio de Salud optó por no suspender la realización de este evento -pese a que distintas voces recomendaron hacerlo, al igual como ocurrió en 2009, cuando hubo los primeros brotes de AH1N1- y, en cambio, optó por establecer un inédito plan sanitario, que entre otras medidas contempla la obligatoriedad de que quienes asistan a La Tirana demuestren que se encuentran vacunados, existiendo la posibilidad de recibir la vacuna en los tres puntos de control que se establecieron para estos efectos. La fiscalización del cumplimiento de las medidas sanitarias supone un desafío para las autoridades de Salud, y es difícil que quienes se inoculen en vísperas del evento logren una inmunización 100% efectiva. Sólo una vez que termine el evento será posible evaluar si los planes resultaron efectivos, lo que servirá como valiosa experiencia para el futuro. En todo caso, resulta destacable la agilidad con que se montó el plan preventivo.


De acuerdo a lo informado por el Ministerio de Salud, el brote a nivel nacional parece estar bajo control, por lo que no cabe generar alarma innecesaria en la población. El país cuenta con más experiencia en el manejo sanitario de esta enfermedad respecto de 2009, pero resulta indispensable que se afinen protocolos con parámetros más precisos, para determinar cuándo se está frente a situaciones de alto riesgo que hagan recomendable la suspensión de eventos masivos y que pueda ser comunicado a la ciudadanía con la debida antelación.  


Principales errores sobre financiamiento compartido.


Entre los países que participan en la prueba PISA, Chile es el que presenta las escuelas más segregadas socioeconómicamente. Se ha atribuido esto al financiamiento compartido, aprobado en 1993 y vigente desde 1994. Sin embargo, la evidencia que al respecto ofrecen algunos estudios es en extremo débil. Esa segregación parece más bien resultar de la elevada desigualdad de ingresos del país y de la significativa segregación residencial que caracteriza a la ciudad chilena. Al menos en un estudio hay evidencia según la cual si se suprimiera el financiamiento compartido, no se avanzaría en integración social.


El argumento según el cual no habría libertad porque no se tienen los recursos suficientes es un antiguo enfoque derivado del pensamiento de Marx, que se puede aplicar a cualquier bien, y no solo a la educación.


¿Por qué, entonces, propiciar el fin del financiamiento compartido, como lo hacen algunos expertos y la mayoría de los personeros del pacto Nueva Mayoría? Hay dos tipos de argumentos. El primero aduce que esta política no se aplica en los países de la OCDE. Es efectivo, pero no justifica concluir sin mayor reflexión que eso obliga a Chile a terminar con ella, que está presente en diversos países no desarrollados; por ejemplo, en varios de Asia, incluidas varias regiones de India y, en la práctica, también en China.


En Chile, la gran diferencia entre el gasto en educación privada y la subvención educacional que aporta el Estado lleva a muchas familias a querer hacer un aporte que les permita acercarse al estándar de la primera. Bloquear tal posibilidad resulta incomprensible, tanto más cuanto que precisamente eso le permite al Estado focalizar recursos en los más necesitados, mediante la subvención escolar preferencial, creada en 2008, cuyo valor actual es superior al promedio que aportan las familias por financiamiento compartido. Un buen diseño de esta subvención, una integración apropiada con el aporte de las familias y mucho más información sobre los recursos que aporta el Estado a cada niño (un certificado, por ejemplo) podrían hacer mucho más por la integración social que terminar con el financiamiento compartido.


Frente a este hecho, se invoca un segundo argumento, que apunta al valor de la educación como espejo de la democracia, y de allí la necesidad de una aproximación igualitaria, que impediría que los padres puedan aportar a la educación de sus hijos. Como esto es imposible de evitar en una sociedad democrática, tal prohibición debería afectar a los recursos que aporten directamente a la escuela. Es evidente que si se prohíben algunos mecanismos y no otros, prohibir el financiamiento compartido para sostener la idea de una educación igualitaria no tiene mayor sentido. Pero, además, ¿qué sucedería con la educación particular pagada, que todos los países permiten? En congruencia con tal argumentación, tampoco debería permitirse. Se podría invocar que ella no involucra recursos públicos, pero la idea de una educación igualitaria nada tiene que ver con la fuente de los recursos.


La educación es importante para la formación de los ciudadanos y para una mejor democracia, pero de ahí no se desprende que deba ser igualitaria en el sentido que le dan quienes atacan la existencia del financiamiento compartido. En la realidad chilena ello tampoco sería sensato, dado el bajo gasto en educación.


Nadie desconoce que la integración social en la escuela es valiosa, pero eso no se debe lograr a costa de restricciones a la libertad de los padres. Este es un valor demasiado significativo como para coartarlo sin ganancias evidentes en el otro. Si esa tensión entre los dos valores realmente existe, hay mejores formas de resolverla.


No es excesiva ninguna insistencia en la enormidad del error que significa buscar el fin del financiamiento compartido en nuestra educación. Sus propiciadores deberían recordar la reacción que tuvo la inmensa mayoría del país cuando la Unidad Popular quiso imponer la Escuela Nacional Unificada (ENU).


Elecciones a la mexicana.


Si bien los comicios en casi la mitad de los Estados de México, en los que se eligieron más de mil cargos a nivel Estadual y Municipal, deben ser interpretados como un reflejo de la realidad local, los resultados sí tienen efecto en la política nacional.


A pesar de la (relativa) incertidumbre en el nombre del ganador para la Gobernación de Baja California, las elecciones fueron satisfactorias para los tres partidos principales. El Gobernante PRI demostró su fortaleza nacional, el centroderechista PAN -que perdió la Presidencia el año pasado- mantuvo una importante presencia, y el izquierdista PRD pudo mostrar que sigue vigente. Así, el "Pacto de México", fundamental para su desarrollo, podrá seguir adelante. Se trata del acuerdo en el que los tres partidos, a instancias del Presidente Peña Nieto, se comprometieron a apoyar profundas reformas estructurales -educacionales, Fiscales, al sector energético y de telecomunicaciones- que estaban por años trabadas en el Congreso. Según los análisis, un PAN debilitado y con luchas internas hubiera tenido serias dificultades para respaldar al PRI en esta vía, y, al igual que lo hizo el ahora partido Gobernante, pondría la proa a los proyectos de Ley todavía en discusión. Para el PRD, que forjó una sorprendente alianza con el PAN para evitar que el PRI arrasara, habría sido imposible mantener el pacto ante una derrota total.


El "Pacto" ya tuvo efectos positivos en los primeros seis meses del Gobierno de Peña Nieto. La Ley de reforma a la educación -férreamente resistida por el sindicato de profesores porque le quitaba el poder ilimitado que tenía sobre la contratación de los maestros-, y aquella que permite mayor competencia en el área de telecomunicaciones, ya fueron aprobadas. Se espera que antes de septiembre, el Gobierno presente los proyectos para una reforma Fiscal, que busca recaudar más impuestos y eliminar subsidios y privilegios, y la que permitirá inversión privada en Pemex, la petrolera Estatal que necesita importantes recursos para poder ampliar sus exploraciones y explotación de crudo en el Golfo de México. Es con esta Ley que el Gobierno se juega su capacidad de articulación política. Si bien el PAN está plenamente de acuerdo con la apertura de Pemex (de hecho presentó un proyecto cuando estaba en el Gobierno), más complejo será el respaldo del PRD. Desde que en 1938 se nacionalizó el petróleo, la izquierda mexicana se ha empecinado en mantenerlo en el sector Estatal. Ahora reconoce que sin financiamiento privado, esa industria no puede salir adelante. Por eso es partidaria de una apertura limitada, en especial en el área de refinación, y no le gustan en absoluto las "alianzas estratégicas" con compañías extranjeras. Pero el más amplio consenso en esta reforma es imprescindible para darle legitimidad, y por eso el concurso de la izquierda es vital. Peña Nieto puede contar con el PAN, pero no está tan claro que la anuencia del PRD esté ganada.


Aparte de las acusaciones de fraude, que deben ser despejadas por el ente electoral, la nota negra en estas elecciones fue la violencia extrema del narcotráfico, que estuvo presente a lo largo de toda la campaña, vetando o imponiendo candidatos, e incluso asesinando a aspirantes que no eran de su gusto.
 

Correspondencia destacada.


Señor Director:


Aborto y violación.


Es difícil imaginar el sufrimiento que ha vivido Belén.  Ninguna persona se puede apropiar de ese dolor y utilizarlo para alcanzar metas personales o colectivas, por muy nobles que puedan parecer.


Debemos cuestionar nuestra forma de proteger a los más vulnerables: los niños. ¿Qué estamos dejando de hacer o haciendo mal para que se den situaciones de vulneración permanente de los derechos de los menores? ¿De qué nos podemos sentir orgullosos si tenemos a miles de niños insertos en un sistema de protección precario y a miles fuera del mismo por su incapacidad para captarlos?


Muchos proyectos de Ley se debieran estar presentando con urgencia: fortalecimiento de nuestra red de prevención de abuso sexual; implementación de centros de apoyo perinatal para madres en situaciones de conflicto grave con su embarazo o diagnósticos de inviabilidad y revisión del sistema de Justicia y penal para los casos de abuso y violación a menores. Sin embargo, sólo se ha propuesto una idea, legalizar el aborto.


El Senador Fulvio Rossi se ha acercado a La Moneda a pedir que se ponga  urgencia al proyecto de ley en el cual propone “jerarquizar los valores frente a la vida”, ya que el valor de esta última sería relativo.


Parece cuestionable poner el foco de atención en nuestra Legislación de aborto cuando hablamos de experiencias como la de Belén y otros miles de niños. Parece más oportunista que atingente. Se podrá discutir, pero priorizar esa discusión por sobre la que tiene relación con las fallas de nuestro sistema de protección a la infancia y adolescencia parece no ser lo más adecuado.


Podríamos convenir que disponer de la vida de algunos de acuerdo a una jerarquización de valores consensuada por un Congreso es atemorizante.


Virginia Latorre A.


Señor Director:


No más garabatos.


Estoy hasta más arriba de la coronilla de oír garabatos de todos y todas, y en todas partes. Propongo una campaña nacional de buen lenguaje en carácter de urgencia.


Tomás Cox Fernández.


Señor Director:


Ética periodística.


Es una vergüenza ver en las noticias cómo las cámaras de televisión se abalanzaban sobre el padre del joven fallecido en el cerro Manquehue, luego de ser notificado por Carabineros, con tal de captar el doloroso momento en directo, sin mediar un mínimo de tino, respeto o ética por el sufrimiento de sus familiares. Lamentable.


Carlos Bustos Soza.


Señor Director:


Violencia escolar.


Ya desde la Política Nacional de Seguridad Pública del año 2004 existe consenso sobre la importancia de la plataforma escolar para la prevención temprana de la violencia y la delincuencia, y la evidencia reciente reafirma que la exposición a violencia a temprana edad es uno de los factores de riesgo más relevantes para el desarrollo de conductas problemáticas.


Habiendo revisado la experiencia internacional y adaptado e implementado con resultados exitosos un programa piloto basado en evidencia, hemos trabajado en conjunto con la Subsecretaría de Prevención del Delito para crear, apoyados también por un comité de expertos y basado en esta experiencia, el Programa de Prevención de Violencia en las Escuelas, PreVE, ejecutado en dos modalidades por ambas instituciones en 33 establecimientos y cobertura que el Gobierno ampliará tanto este como el próximo año.


Se trata de un ejemplo concreto de cómo, desde la sociedad civil, podemos contribuir significativamente a concretar la voluntad política de avanzar en materia de prevención social temprana del delito y la violencia, poniendo a disposición programas pertinentes y de calidad, y construir, en conjunto, el abanico de políticas públicas de prevención social temprana que el país requiere con urgencia.


Catalina Mertz, Gerente de Innovación y Desarrollo Fundación Paz Ciudadana.

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Evelyn Matthei evaluó en CNN los 3 primeros meses de Bachelet…

Impactante: Ex dirigente secundaria sería la joven encapuchada grabada por Carabineros.

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"La desnacionalización del cobre no la hizo Pinochet sino que fue la concertación".

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Letra Marcha: Soldados del 73

Letra Marcha Soldados del 73

Autor: Rosabella Liniers
Compositor Gianfranco



Son hermanos los Infantes,
todas las armas y soldados del ayer
Carabineros, Marinos y Aviadores
Combatientes del 73.

Un sólo cuerpo, un sólo corazón,
noble misión, proteger a la Nación,
la frente en alto saliendo del cuartel,
los soldados del 73.

Ya dió la orden mi General,
para vencer tenemos que luchar,
no ha sido arriada jamás nuestra bandera,
orgullo eterno de nuestra libertad.

En el recuento se hace el silencio,
por los heridos, los caídos que no están,
lo lamento mi Capitán,
mi Sargento no le puede contestar.

La Patria es libre, llegó la paz,
en el desierto, el cielo, azul el mar,
ya nuestros hombres cantan victoria
Combatientes del 73

Ya dió la orden mi General,
para vencer tenemos que luchar,
no ha sido arriada jamás nuestra bandera,
orgullo eterno de nuestra libertad.

Piñera anuncia propuesta de reformas educacional y tributaria, gentileza EMOL

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