DIFUNDA ESTA PÁGINA.

martes, 2 de julio de 2013

Temas de actualidad, imágenes informativas...















Ahora comienza todo,
por Patricio Dussaillant.


Comenzó la carrera de verdad. Las primarias fueron un éxito de cara a su objetivo, más allá de comparaciones, sin sentido, entre culturas sociopolíticas diferentes. El país cambió, pero todo indica que tendremos segunda vuelta entre los candidatos de la Alianza y la Concertación y que, nuevamente, la llegada será por nariz. Tan estrecha que, seriamente hoy día, nadie puede darse por ganador.


Como sus adversarios no la embistieron, la imagen de Bachelet se mantuvo inmaculada y el resultado de ayer lo confirma. Pero en una campaña de verdad, sus propuestas contradictorias y vagas, su discurso dubitativo y su desempeño pobre e impreciso en los debates, influirán en bajarla del pedestal al terreno de una candidatura derrotable.


El escenario para Bachelet es muy complejo. Los votos de Gómez y Orrego no bastan y será difícil conquistar los independientes que votaron por Velasco, que no comparten el estilo de quienes la rodean. Nada fácil, cuando los necesita a todos y los ninguneó tanto. Pero, además, debe competir con ME-O y otros, cuyos votos necesitará en segunda vuelta. Como si no fuera suficiente, tiene que negociar cupos y apoyos Parlamentarios (donde la DC se juega su futuro) y, sobre todo, el contenido programático, en que sólo coinciden en la autoflagelación por lo realizado en sus 20 años de Gobierno.


Por el contrario, Longueira -ratificando que es mejor candidato-, deberá continuar conquistando a los independientes, esto es, la mayoría que silenciosamente ha inclinado la balanza en las últimas tres elecciones. Mayoría alejada de las disputas políticas y que quiere trabajar en un país que le ofrezca una mejor y más justa calidad de vida a sus hijos. Por esta razón, Longueira, manteniéndose fiel a su identidad y discurso dirigido a ese “centro social”, tendrá que sumar el enfoque al centro político de Allamand.


La Alianza tiene una obligación de unidad para proyectar el Gobierno, sin olvidar que el todo es más que la suma de sus partes y que son partidos complementarios. La reconstrucción de la confianza mutua será un reto y, por lo mismo, un desafío para sus liderazgos.


Enfrentar a Longueira será complicado para Bachelet. Tendrá que pelear voto a voto con un candidato con mucha calle, con experiencia y cercanía con el “Chile real”. Justo cuando ella intentaba despolitizar su discurso tomando la idea de la gente como centro de la política, tendrá al frente una trayectoria y no sólo un discurso; un candidato con un auténtico enfoque social.


La Concertación, con una estrategia probada, denunciará imaginarias “campañas del terror”, cuando se cuestionen sus propuestas por populistas o se advierta sobre sus consecuencias. Asimismo, dirán: “sabemos Gobernar”, pero sin asumir lo que hicieron, como ha sucedido con el 27/F o el Transantiago, o majaderamente disculpándose con la falacia de que “la derecha lo bloqueó”.


Se inicia una campaña que se prevé agresiva. Todo indica que el ambiente se irá enardeciendo y algunos pretenderán modificar el clima político con hechos de violencia, como las tomas y barricadas recientes, buscando tal vez el “baño de sangre”, erradamente presagiado por Bachelet.


Buenas noticias para la democracia,
por Cristina Bitar.


Contra todo pronóstico, las primarias de ayer convocaron a más de 3 millones de chilenos que fueron a elegir sus candidatos Presidenciales. Más allá de cualquier consideración de candidatos, partidos o bloques, votó el 20 por ciento del padrón electoral, en circunstancias de que el domingo en la mañana se especulaba que el 10 por ciento era un éxito de participación. Podemos estar tranquilos porque Chile no es un país dominado por anarquistas ni antisistema, seguimos siendo un país que busca cambios dentro de un marco de moderación y dentro de las reglas del juego. Ayer, más de tres millones de chilenos les mandaron un mensaje fuerte y claro a encapuchados y violentistas: ellos no son el camino. A pesar de que aún es temprano para saberlo con certeza, es de esperar que la campaña para marcar el voto con las letras AC tampoco tuvo ningún éxito (además, considerando que el único candidato que estaba abierto a esta vía obtuvo sólo el 5% de los votos de su coalición). Bien por Chile.


El triunfo de Bachelet es arrollador, imposible negarlo. Estuvo cerca del 75 por ciento de los votos, con más de un millón y medio de sufragios a su favor. La gran pregunta ahora es cuál va a ser la lectura que ella y su comando harán de este resultado. Claramente hay dos opciones. Una es asumir que tiene libertad absoluta para elegir su camino y, si así lo quiere, contradecir la regla de que después de la primaria los ganadores se vienen al centro. Ella podría incluso profundizar sus propuestas de cambio, tanto al modelo de desarrollo como a la institucionalidad y comportarse como el que tiene un “cheque en blanco”. La otra posibilidad es, a partir del mismo potencial electoral, usar ese respaldo como soporte para una propuesta más moderada, asumiendo que la izquierda más radical de su pacto salió cuarta. En definitiva, este resultado le entrega a ella toda la libertad para definir el camino que prefiera, pues en su sector no tiene contrapeso alguno. Quizás la única restricción que le queda es ponderar que, más allá del resultado que obtuvo, la señal de fondo de ayer es de un país que prefiere cauces institucionales, no de uno antisistémico.


Junto a Bachelet, el otro gran ganador de la jornada de ayer es Pablo Longueira. Entró a la primaria a 60 días de la elección, en una situación de crisis y demostró en la cancha que es, por lejos, el líder más potente que tiene la centroderecha. No hay duda de que muchos ojos estaban puestos en este resultado para hacer la evaluación final respecto de la decisión del cambio de candidato.


En ese sentido, el triunfo de Longueira se puede explicar por dos razones. Por un lado, él representó mejor el ideal de la centroderecha, fue capaz de convocar a lo que él llama el “centro social” y se mostró como una mejor continuidad del actual Gobierno. Por otro lado, la UDI se mantiene como uno de los partidos políticos más influyentes y convocantes. No es posible subestimar su rol y su efecto de aquí a noviembre. La estrategia de unión del sector le va a permitir a Longueira sumar de manera mucho más fácil los votos de Allamand a su favor, lo que no obsta que deba convencer a los sectores más liberales de la derecha de que sus visiones también tendrán lugar en la campaña.


Entonces, ¿quién ganará en noviembre? Aunque pareciera que Bachelet es imbatible, aún queda que corra mucha agua bajo el puente. Lo que sí sabemos es que Bachelet tiene una tarea mucho más simple que la de Longueira. Su sector fue más eficiente que la Alianza en movilizar a votantes en esta primaria, y eso es esencial en un sistema de voto voluntario. Lo que ella necesita es no equivocarse de aquí a noviembre, de forma que su votación se mantenga en los mismos niveles que tuvo en la primaria. Por el lado de Longueira, la pelea es más compleja. Debe tener un discurso atractivo hacia los huérfanos de Velasco y Orrego, asimismo que abrir su candidatura hacia el centro ideológico y cultural. El mecanismo es claro, el triunfo de Piñera el 2009 se debió a su capacidad de apuntar al centro y de convocar a gente independiente. Longueira con su carisma, con su discurso claro y con un triunfo que hacia el final de la jornada de anoche fue estrecho, pero claro, demostró por qué es el candidato que ha ganado todas las elecciones en que ha competido y su gran desafío es construir una opción competitiva en noviembre. De lo único que no hay duda es que tiene la fuerza y las ganas para hacerlo.


Las primarias y el centro político.


La exitosa inauguración del mecanismo de elecciones primarias Presidenciales y su inesperada convocatoria a más de tres millones de votantes no sólo sorprendieron sino que crearon hechos políticos nuevos y entregaron elementos de juicio que poco a poco irán siendo analizados e influyendo en las estrategias de aquí a noviembre y hasta en la misma institucionalidad. Un aspecto que resulta relevante es el de la situación en que queda el centro político, cuya conquista se supone determinante para la próxima elección –como lo fue en la anterior– y suele ser el objetivo de la etapa que ahora comienza y que sigue a la fidelización del propio sector y a posiciones tan definidas como las que representan los triunfadores de ayer, Michelle Bachelet y Pablo Longueira.


En efecto, a lo menos en el pacto de la Nueva Mayoría (olvidado ya el nombre de la Concertación) los votos centristas de Orrego y Velasco suman apenas el 21.87% frente al 78.11% de Bachelet y Gómez, y en la Alianza, si bien con resultado muy estrecho, parece claro que, más allá de la meta del “centro social” de Longueira que pretende superar los esquemas tradicionales, la apertura centrista de Andrés Allamand sucumbió ante la entusiasta arremetida y la solidez partidaria de la UDI. Sin embargo, tanto este último candidato como los dos primeros de la centroizquierda (y en el caso de Andrés Velasco con notable acogida en la elite académica y profesional, y quizás restando adherentes a los otros dos) se aprecia la existencia de valiosos sectores de centro contrarios a toda polarización que buscan un referente que los exprese y que podrían condicionar la decisión de noviembre.


Entre las víctimas de lo ocurrido, la peor parte la lleva el candidato de la Democracia Cristiana y su partido, que hoy vive tal vez la crisis más profunda de su historia y una seria dificultad para contrarrestar el peso del comunismo en la campaña Presidencial (y probablemente en la Parlamentaria) e influir en su contenido programático. A la centroderecha no le será fácil recuperarse del impacto de haber logrado sólo un cuarto de la votación de las primarias y sólo la ayudarán una labor unitaria que sume a Renovación Nacional (en lo que la actitud de Allamand y el trabajo de su Presidente, Carlos Larraín, pueden ayudar), pero sobre todo un énfasis de Longueira hacia el electorado centrista que al mismo tiempo destaque sus valores propios y justifique la labor y la proyección del actual Gobierno, ante una campaña ideologizada con eventuales ofertas populistas y exacerbación de las expectativas sociales.


Por otra parte, vale la pena observar el desmentido de las primarias a la tendencia al ausentismo y, también, a los grupos extra sistema que rechazan la vía institucional y la democracia representativa, prefiriendo hacer política desde las barricadas. La masiva concurrencia a las urnas ratifica que los ciudadanos quieren que los cambios se realicen dentro del estado de derecho.


La postura del timonel de la DC, Ignacio Walker, de plantear un pacto de Gobernabilidad con el PC va en esa dirección. Por lo mismo, si bien el masivo y al parecer inamovible respaldo popular a la persona de Michelle Bachelet es la noticia más obvia de esta votación, la etapa electoral que comienza hoy le abre desafíos que provienen en buena medida de las contradicciones internas de la Nueva Mayoría que ayer quedaron nuevamente en evidencia y serán materia del debate que ahora comienza.


A su vez, la Alianza tiene el desafío de remontar en su capacidad de atraer votantes, para lo cual tendrá que dar señales creíbles de unidad, materia en la que ha tenido un pobre desempeño.


Signos de las primarias.


Los resultados del domingo muestran que la clase política enfrentó esta elección sin atisbar realmente al nuevo electorado chileno que emerge de la inscripción automática y el voto voluntario, y así, en general, estimó que votaría en torno al 10% del actual padrón, esto es, 1,3 millones de electores, aproximadamente. En realidad, votaron 3 millones, más del doble de lo que se esperaba. La primera primaria oficial fue, pues, un gran éxito cívico, con un irrelevante porcentaje de votos nulos (1,53%) y blancos (0,57%).


El acto mostró sustancialmente menos deficiencias que cuanto cabía temer, y vocales y votantes se desenvolvieron, en general, admirablemente, denotando una rápida adaptación al nuevo sistema. Esto confirma el capital cívico con que cuenta Chile, siendo, además, de recordar que en ningún país del mundo las primarias concitan votaciones más representativas -ni aun en EE.UU.-.


Esta pacífica expresión popular mediante el voto marca un contraste notorio con el clima de violencia callejera que se ha vivido en días recientes con motivo de las marchas y tomas estudiantiles, lo cual habla con elocuencia de que la gran mayoría ciudadana no se siente representada por los grupos extremistas y antisistémicos que campean en las manifestaciones de fuerza vandálica.


Como se preveía, Bachelet obtuvo con holgada mayoría la candidatura de su pacto, y su 73,05% marca un nivel intermedio entre el máximo de 80% o más que anticipaban algunos pronósticos, y el piso de 70%, por debajo del cual su posición habría revelado un deterioro respecto del grado de apoyo por el cual se la llamó a ser candidata. Esto significa que un porcentaje muy importante está motivado por ella y se moviliza, aunque no medie una gran organización de sus partidos. Es un voto de opinión pública. Así, y sin perjuicio de cuanto hayan logrado movilizar el PS, el PPD y el PC, Bachelet recogió ocho veces la votación del PDC, que fue el eje de la Concertación en los Gobiernos de Aylwin y Lagos. Cabe observar que obtiene mejores resultados (en torno a 10% de ventaja) en regiones (más específicamente en zonas rurales) que en Santiago y las grandes ciudades, lo que sugiere que la izquierda tiene acceso a un voto más popular que al voto más informado.


El desconocimiento del actual electorado real también se evidencia en la centroderecha, que anticipaba como gran logro si convocaba a 500 mil votantes, pero acudieron casi 805 mil en su favor, aunque muy insuficientes, sin duda, para asegurar desde ya una lucha equilibrada como ha sido la historia de todas las últimas confrontaciones Presidenciales.


Con el triunfo de Longueira, la centroderecha culmina una campaña muy accidentada, en la que cambió a uno de los candidatos 60 días antes de la votación. La UDI, el mayor partido nacional, se impuso por alrededor de 3 puntos al candidato de RN, lo cual muestra, también aquí, que en este nivel la fuerza partidista no resulta determinante del voto de opinión pública. Y pone de manifiesto, asimismo, la penetración que puede lograrse en todo tipo de electorados si a ello se destina trabajo y perseverancia, una vez acreditada la unidad que se manifestó casi ejemplarmente en la última fase de la campaña.


Allamand, que alcanza casi la mitad de la votación de su pacto, y mejora el porcentaje de RN, sigue siendo un líder obvio en su partido, que indiscutiblemente tiene la representatividad y capacidad para ser decisivo, endosando sus fuerzas al candidato de la Alianza y asumiendo un papel genuino en su campaña.


Un factor clave en la centroderecha será una renegociación inteligente de las listas Parlamentarias, para poder hacer frente en el Congreso a las propuestas de cheque en blanco institucional y económico que propone la candidatura Bachelet. La votación de ayer advierte que no pocas figuras consideradas para candidaturas Parlamentarias no movilizaron a su presunto electorado, por no tener la envergadura que demanda el nuevo voto de opinión pública. Urge renovar la gama de figuras que la UDI y RN ofrecen al electorado, ya que es ostensible que muchos Parlamentarios del pacto tienen votación local suficiente para mantener sus sillones, pero no logran penetración en electorados más amplios como los que requiere un gran proyecto nacional, y Longueira necesita de ello para derrotar a Bachelet.


En el pacto que ahora encabeza Bachelet, el concepto de "Nueva Mayoría" ha prendido en la izquierda, pero es revelador que el precandidato Orrego, en su discurso de reconocimiento del triunfo de aquella, se refiriera a la antigua "Concertación". Parece esto denotar que no asimila al P. Comunista. El tercer lugar de Orrego, con algo menos del 9% de los votos, es un golpe durísimo para la DC, que revierte aquí su repunte en las Municipales, y obtiene la peor cifra nacional desde su creación en 1957. Sin duda necesita vitalmente asumir su propia identidad, que no ha sabido afirmar frente a la izquierda. Si continúa negociando personas para un eventual Gobierno de Bachelet, no estará convocando a un electorado hoy voluble y ya sin "religión partidista". Si las diferencias conceptuales y valóricas que Orrego planteó no son efectivamente recogidas por el programa de Nueva Mayoría, ciertamente eso no se corregiría por algunos cargos más o menos en un eventual Gobierno de esta. En todo caso, enfrentará la dificultad adicional de que, ante el resultado de ayer, Bachelet no necesita desplazarse hacia el centro, y estará fuertemente presionada a no hacerlo por la tríada PC-PS-PPD. Y Bachelet, con su carisma, más el PC (altamente organizado y sin aceptación de los límites institucionales) y más Gómez, prácticamente disminuyen sensiblemente la importancia de aquel centro que era connatural a la Concertación, y su sello de Gobernabilidad amplia. Un desequilibrio aun más perceptible a este respecto podría beneficiar la votación Presidencial de la centroderecha.


Gómez encarna a un Partido Radical que no perdió votación significativa con su apuesta por una izquierda más incisiva que Bachelet.


La gran sorpresa de la elección fue Andrés Velasco, con 13%, y que si bien apoyará en lo personal a Bachelet, no participaría en un eventual Gobierno suyo, manteniéndose en un trabajo ciudadano. Esto trasunta que sabe que parte de su votación corresponde parcialmente a gente difícil de integrar al pacto de la Nueva Mayoría. Su buena marca electoral se enaltece por cuanto se logró sin respaldo alguno de Parlamentarios, Alcaldes y Concejales: una alerta más que significativa para los partidos.


Ahora bien, por decidoras que sin duda sean estas primarias, no son en absoluto una fotografía de los resultados de noviembre, porque solo votó el 22,5% del padrón (normalmente en las Presidenciales vota en torno a los dos tercios o más). Además, las cifras de ayer muestran una relación precisa con el número de partidos que se enfrentaron en cada pacto (4 y 2) y con el número de militantes de uno otro (450 mil y 150 mil, gruesamente).


En todo caso, la gran masa ciudadana se moverá por aquellas propuestas que los candidatos definitivos plantearán desde ahora. Y a ese respecto, la derecha tiene mucho menos diferencias entre sí en materia de programas y mayor unidad estructural. Cabe prever que su candidato alcance muy pronto un nivel próximo al histórico duro de la Alianza, y desde allí buscará crecer, llamando a la opinión pública que esta vez no votó.


Por cierto, en la etapa que ahora se abre incidirá el efecto de otros candidatos -Enríquez-Ominami, Parisi y demás que eventualmente puedan llegar inscribirse el 17 de agosto-. Dado esto, el panorama de hoy, que insinúa un eventual triunfo de Bachelet en primera vuelta, es, con todo, una impresión modificable. Ricardo Lagos, por ejemplo, derrotó con la misma amplitud en sus primarias al candidato DC, y después tuvo las mayores dificultades para vencer al entonces candidato de la Alianza, Joaquín Lavín.


Enfoques Internacionales,
sucia batalla Judicial.


En primer lugar, su batalla por la reforma Judicial parece estar perdida, al menos en cuanto a lo que llama "democratización de la Justicia". Tampoco le ha resultado fácil mantener unido a su Frente para la Victoria, después de que una de sus principales cartas, el Alcalde de Tigre, Sergio Massa, decidió levantar una lista propia, separada del oficialismo. Y en el frente económico, la semana pasada tuvo un duro fracaso al no conseguir que la española Repsol aceptara las condiciones de indemnización por la Estatización de la petrolera YPF, arreglo imprescindible si Argentina quiere recibir inversión extranjera para explotar su riqueza de hidrocarburos. En ninguno de estos ámbitos se ha dado por vencida.


Cristina juega fuerte.
En su blog personal ataca abiertamente a los Magistrados, sin miramientos por la independencia del Poder Judicial. Y la semana pasada no pudo desmentir algo que estaba en el aire: que el Gobierno estaría detrás de una investigación tributaria al Presidente de la Corte Suprema y sus hijos. Si bien informalmente el ente impositivo (AFIP) lo desvirtuó, el Juez supremo exigió que se aclarara el asunto, que a todas luces parece una represalia por haber declarado la Inconstitucionalidad de la elección popular de una parte de los miembros del Consejo de la Magistratura (que designa y califica Jueces), o una amenaza en vista de varias causas de mucho impacto político que deben resolverse en el más alto Tribunal.


El analista político Joaquín Morales Solá ha dicho que, en el caso del Magistrado supremo, "el Gobierno exterioriza la decisión política de no reconocer ningún límite institucional... La presión por la fuerza o por la intimidación ha sido siempre el último recurso de los que carecen de razón".


Todo vale para ganar elecciones
Ante la grave crisis política y social que vive Argentina, las elecciones de octubre son un hito que marcará un antes y un después del Gobierno kirchnerista. Para la oposición será el momento decisivo, en el que tiene que mostrar unidad y capacidad de movilización de electores, tanto para lograr un Congreso que frene y enmarque al Gobierno dentro de la Constitución como para definir su futuro con miras a las Presidenciales de 2015.


La Presidente considera que los comicios son de "importancia capital", y ha dicho que necesita en el Congreso "hombres y mujeres que comprendan las necesidades de un mundo más complejo y hostil". Se adelanta a la reacción de los más variados sectores ante sus políticas arbitrarias y a veces francamente agresivas. Quizás por eso, se ha lanzado personalmente a dirigir la campaña apenas se conformaron las listas definitivas, y arroja sus dardos especialmente contra los candidatos, como Massa, que han desafiado su liderazgo. Es la primera vez desde 2003 que no hay un Kirchner en la lista de candidatos, pero ella ha asumido como una suerte de generalísima, que no escatimará recursos para impedir un triunfo opositor.


Correspondencia para la meditación.


Señor Director:


DC.


Al oir en  la noche del domingo a Ignacio Walker, Presidente de la DC, me quedó nuevamente claro por qué sacaron tan pocos votos. Cuando un periodista le citó sus dichos de octubre del 2012, en que decía que ellos no irían en un pacto con los comunistas, él contestó: “Cada día tiene su afán”. Y cuándo le preguntaron qué haría la DC en un Gobierno de la Nueva Mayoría con el PC, contestó: “Nos acomodaremos”. Siguen siendo los mismos, acomodaticios, sin ideales ni valores definidos.


Magdalena García V.


Señor Director:


Primarias Presidenciales.


Ahora que las elecciones primarias se han oficializado, queda al descubierto la tendencia política de las personas que concurren a las urnas a cumplir con esta obligación personal, ya que no legal.


En efecto, al presentarse a la mesa que le ha correspondido, se le ha entregado  una papeleta de acuerdo a su tendencia política, materializada en una inscripción en un partido político, salvo los independientes, a los cuales se les entrega una papeleta con toda la gama de posibilidades de voto.


Ya se ha visto, y yo he sabido, de muchas personas que no están de acuerdo en que se haga pública su tendencia política, y por ello no fueron a sufragar en estas primarias.


Creo que la Ley debe ser cambiada y, a todos, debe entregarse una papeleta que contenga, en este caso particular, el total de nombres que se someten a escrutinio en las primarias. Con ello se preserva el verdadero secreto del voto.


Héctor Luis Celedón Nohra, Abogado.


Pueblos bien informados
difícilmente son engañados
.

De nuestro Twitter

EMPRENDEDORES RESPONDEN A LAS MENTIRAS DEL OFICIALISMO BACHELETISTA.

#GolpeAlaPyme.

Hágase seguidor de Reacción Chilena

Evelyn Matthei evaluó en CNN los 3 primeros meses de Bachelet…

Impactante: Ex dirigente secundaria sería la joven encapuchada grabada por Carabineros.

LANATA : CARTA A CRISTINA FERNÁNDEZ.

Juzgue usted si Bachelet sabía o no del maremoto... , video gentileza EMOL-

"La desnacionalización del cobre no la hizo Pinochet sino que fue la concertación".

Polémica por video de la Onemi del 27F, Bachelet niega tsunami...Gentileza EMOL.

Bachalet niega tsunami a las 8:59am del 27F
Enter a long URL to make tiny:

Mantenemos este video como un homenaje a Felipe Cubillos .

De nuestras páginas

Estamos en Twitter

Follow reacchi on Twitter

Canción Nacional de Chile completa con todas sus estrofas....

Imagenes de un recuerdo siniestro

Marcha Soldados del 73, con imágenes

PARA VER COMPLETO HAGA DOBLE CLIC SOBRE EL VÍDEO.

Letra Marcha: Soldados del 73

Letra Marcha Soldados del 73

Autor: Rosabella Liniers
Compositor Gianfranco



Son hermanos los Infantes,
todas las armas y soldados del ayer
Carabineros, Marinos y Aviadores
Combatientes del 73.

Un sólo cuerpo, un sólo corazón,
noble misión, proteger a la Nación,
la frente en alto saliendo del cuartel,
los soldados del 73.

Ya dió la orden mi General,
para vencer tenemos que luchar,
no ha sido arriada jamás nuestra bandera,
orgullo eterno de nuestra libertad.

En el recuento se hace el silencio,
por los heridos, los caídos que no están,
lo lamento mi Capitán,
mi Sargento no le puede contestar.

La Patria es libre, llegó la paz,
en el desierto, el cielo, azul el mar,
ya nuestros hombres cantan victoria
Combatientes del 73

Ya dió la orden mi General,
para vencer tenemos que luchar,
no ha sido arriada jamás nuestra bandera,
orgullo eterno de nuestra libertad.

Piñera anuncia propuesta de reformas educacional y tributaria, gentileza EMOL

Padre nuestro que estás.....

Archivo del Blog

acount

Nuevo Contador de Visitas

Se produjo un error en este gadget.

A Nuestros Hombres de Armas y nuestros caídos

MARCHA SOLDADOS DEL 73 PARA VER VÍDEO COMPLETO HAGA DOBLE CLIC SOBRE EL.

Libre, Nino Bravo

Ir Mario Montes Papers

Ir Mario Montes Papers
pinchar imagen

Ir comentario Político Semanal

Ir comentario Político Semanal
Pinchar imagen

Si encuentra este libro..léalo

Si encuentra este libro..léalo
vale la pena.....

Pega presidencial pendiente:Justicia

Pega presidencial pendiente:Justicia

Producto Chileno, Producto Bueno

Producto Chileno, Producto Bueno
Además da trabajo a los nuestros.

Usted es el visitante Número