DIFUNDA ESTA PÁGINA.

miércoles, 10 de julio de 2013

Fotografías informativas y algunos temas importantes...
















Lo que dejaron las primarias,
por Gonzalo Müller.


Tres millones de ciudadanos les dieron un fuerte respaldo a las primarias legales, demostrando que la institucionalidad es un camino eficiente de canalizar la participación y legitimando con fuerza a los candidatos triunfadores.


Frente a discursos que han cuestionado fuertemente nuestra democracia representativa y su funcionamiento, es una buena noticia que aun siendo un mecanismo interno y voluntario de los partidos y coaliciones para seleccionar a sus candidatos Presidenciables se haya producido una alta participación ciudadana.


Ahora tanto Bachelet como Longueira inician dos procesos comunes e importantes, que determinarán en gran medida el éxito o fracaso de sus pretensiones de encabezar un futuro Gobierno.


El primero es la manera de cerrar sus triunfos en primarias, asumiendo que tienen que rápidamente integrar y asimilar las propuestas y apoyos con los que contaban las otras candidaturas derrotadas, transmitiendo a los partidos que su presencia en las nuevas campañas contará con el respaldo de ser considerados, tanto en vocerías como en propuestas. La tentación de todo ganador es la de sentir que su triunfo le permitiría imponerse con facilidad ante sus aliados, pero basta recordar el tremendo error de Ricardo Lagos luego de su primaria en 1999, donde, luego de obtener una aplastante victoria frente a Andrés Zaldívar, no supo sumar rápidamente a la DC herida por la derrota, lo que le terminó pasando la cuenta y enfrentando en una dramática definición voto a voto frente a Joaquín Lavín.


El segundo proceso que enfrentan ambos ganadores de las primarias es entender que, más allá de cómo se repartieron los tres millones que fueron a votar, hoy sus propuestas y mensajes de campaña debieran hacerse cargo de los más de cuatro millones de chilenos que no votaron en las primarias, pero que sí lo harán en noviembre. Esto, dado que el promedio de participación de las elecciones Presidenciales bordean los siete millones.


El perfil de estos nuevos cuatro millones de electores es muy distinto al de los tres millones que ya votaron el pasado 30 de junio. Esos tienden a ser mucho menos politizados, no militantes ni de partidos ni de coaliciones, más críticos de la política y más pragmáticos a la hora de elegir a sus candidatos, privilegian la cercanía y credibilidad antes que la identificación ideológica o partidista, su voto es más personal y temático.


La forma como estos dos procesos se lleven adelante serán determinantes en la mayor o menor facilidad para el desarrollo de cada campaña. Un equipo mal integrado traerá siempre dolores de cabeza, y quizás más importante aún es el no comprender el cambio de audiencia entre las primarias y la elección presidencial: insistir en las mismas fórmulas y mensajes puede llegar a ser una tragedia para cualquier campaña.


Como tanto Bachelet como Longueira aspiran a construir una mayoría que les permita acceder al Gobierno, estarán junto a sus equipos pensando cómo logran acceder a esos nuevos electores decisivos para ganar, sin abandonar a aquellos que los hicieron triunfar en las primarias. Ambos tienen claro que deberán moderar sus discursos y propuestas, encontrando un mensaje que los acerque a las demandas y necesidades de esta mayoría de electores moderados y que esperan ver sus problemas transformados en soluciones por parte de los candidatos.


Bachelet y Longueira son percibidos como fieles representantes de sus partidos y coaliciones, ambos cuentan también con la legitimidad para moverse más allá de las pretensiones propias de cada uno de sus bloques. Si es así, veremos cambios importantes en los equipos y en el diseño de los mensajes, con un fuerte énfasis en la moderación de sus propuestas, pero la tentación de quedarse con el resultado de las primarias como algo definitivo puede ser el principio de una segura derrota.


Por respeto a los ciudadanos,
por Nassir Sapag.

Con el inicio de la carrera Presidencial, los candidatos tienen la oportunidad de ayudar a prestigiar la política con propuestas claras y concretas y que expliciten a quiénes afectarán positiva y negativamente, alejándose de la demagogia y el discurso populista.


La gente no aprenderá a creer nuevamente en la clase política si siguen eludiendo en sus discursos los temas que la gente no quiere escuchar o busquen neutralizar las diferencias con sus opositores para atraer a los indecisos. Las últimas elecciones Presidenciales han mostrado un equilibrio que se rompe en el límite en la segunda vuelta. Inclinar a uno u otro lado la balanza con propuestas que no se basan en las convicciones personales de quienes las emiten o haciendo alianzas incomprensibles sólo para este fin, haría perder más aún la credibilidad que se tiene de la mayoría de ellos.


La gente sabe que hay posiciones diferentes en muchos de los grandes temas que tendrá que enfrentar el futuro Gobierno y no quiere escuchar más generalidades de que hay que mejorar la calidad de la educación, las pensiones, la salud o el sueldo mínimo. Si se confía en la democracia, hay que dotar a la ciudadanía de información veraz y completa para que se manifieste objetivamente con el voto. Si lo que hay que decirles puede ser políticamente incorrecto, por una cuestión de principios debe hacerse. Tarde o temprano se valorará la honestidad, la no creación de falsas expectativas, la objetividad y la capacidad para que, dado su diagnóstico confiable, se puedan hacer cargo de la administración del Estado.


Es fácil declarar públicamente un rechazo a HidroAysén sin explicar cuál será la opción que proponen para solucionar el problema energético que enfrentaremos la próxima década, con qué costos para el país o a quiénes podría afectar negativamente. Hay que atreverse a decirle a la gente que, cualquiera sea la solución, siempre alguien habrá de asumir un costo y que ninguna será aceptada por toda la comunidad.


Discuten subir el salario mínimo a niveles que seguirán siendo bajos, pero no acerca de cómo lo harán para subirlo sin que genere efectos negativos sobre el empleo, la producción o los precios de los productos. La solución debe buscarse para que su crecimiento sea sostenible en el largo plazo, de manera que se logre mejorar la capacidad adquisitiva real de la gente, lo que sólo se alcanza con un crecimiento económico que, como hemos observado en estos últimos años, al lograr disminuir la tasa de desocupación han crecido de manera natural las remuneraciones reales por la mayor demanda de trabajadores.


Es atractivo para la mayoría el discurso de que se subirán los impuestos. Pero no se sabe con qué efectos finales para el país. Es este, quizás, el tema donde más respuestas rápidas se requieren para dar a conocer cuántos de los recursos que se capten se perderán en la burocracia Estatal o cuántos de los impuestos que paguen las empresas se traspasarán al precio de los productos u obligarán a ajustar costos, muchas veces atentando contra el empleo o la calidad del producto.


Todo lo que se haga tiene un costo y alguien terminará pagándolo. Los chilenos no merecen que se les siga faltando el respeto con la muletilla de que primero hay que concentrarse en ganar la elección.


Alzamiento de las masas,
por Joaquín Fermandois.


Lo sucedido en Brasil, ¿es signo de un malestar profundo? La respuesta nos la espetan de manera rotunda: es el grito colérico de los condenados de la tierra que, por medio de sus actos de rebeldía, quieren expresar lo inexpresable, ya que las vías normales y oficiales estaban clausuradas. Los brasileños estallaron de indignación por la frivolidad de un Mundial de Fútbol, pero tienen un largo rosario de quejas fundadas frente a las iniquidades en el país.


Así reza una teoría en boga, pero cuando uno trata de cuadrar la tesis, las piezas no entran. Suena demasiado a hagiografía sobre las masas alzadas, henchidas de ira real o alimentada con artificio. En un país muy diferente respecto del de hoy, el Chile que había tenido que asumir la reconstrucción del terremoto de Valdivia de 1960 no habría entendido si Jorge Alessandri se hubiese opuesto a gastar la suma millonaria en el Campeonato de 1962. Por don Jorge mismo, la hubiera utilizado en el Teatro Municipal, pero como Presidente no podía ignorar la identificación nacional que hubo con ese campeonato. Sigue siendo el momento en que las almas de Chile palpitaron más al unísono.


No cabe duda de que en Brasil las protestas han tomado el Mundial como pretexto de males persistentes y extendidos, algunos exagerados y otros un tanto fantaseados. Para entenderlas, es interesante observar que existe analogía en muchos países. Los casos de Brasil, Chile y Turquía -y otros que se puedan asemejar- muestran paralelismos, a pesar de las evidentes disparidades. Son tres países en los cuales el mejoramiento general de las cosas desata, precisamente por eso mismo, exigencias saturadas de furia, debido a las frustraciones con el sistema público y la indiferencia de muchos actores privados. No deja de existir en todo este asunto, en ese estallido de los derechos y de las exigencias desaforadas, una cuota de picaresca. Suele confundirse con masas delirantes, surgidas de un carnaval venido a menos, desprovisto del culto de una verdadera fiesta. Allí no existe huella de ciudadanía republicana.


El desafío de una verdadera política para el Chile que se avecina es saber distinguir y elegir entre aquello que grita por una injusticia o una reforma necesaria -que no es poco- y aquello que es "por si pasa", porque sí, o por el ruinoso e injusto "lo quiero todo". Dentro de sus límites, no hace mal. En muchas partes del mundo las instituciones van a tener que sobrevivir a las manifestaciones, coexistiendo con ellas, aunque también muchas veces poniéndoles coto (lo que en Chile debe ser el caso de la enseñanza media).


Un testimonio de las protestas brasileñas deja flotando un desasosiego: sostenía que Brasil podía organizar un campeonato de país desarrollado, con estadios bien organizados que nada tienen que envidiar a los mejores del mundo, pero cuyos servicios públicos desfallecen a pesar de lo que se invierte en ellos. En educación, Brasil gasta una cantidad significativa del PGB, pero para la gran masa nada mejora. Un caso típico de los muchos a lo largo del mundo, donde el mayor gasto no proporciona mayor calidad. Uno se pregunta, ¿no es este un dilema latinoamericano? Podemos hacer una sola cosa bien, o emprender un sinnúmero de proyectos imaginables para, al final, volver a encallar. Nos cuesta dar una jerarquía a varios de ellos -ya que no se pueden emprender todos a la vez-y poner la máxima energía en ellos, de manera que se potencien entre sí, y después, poco a poco, empujen al resto hacia arriba. ¿Dónde están los líderes que puedan interpelar a los ciudadanos (no a las masas) con la correspondiente combinación de sobriedad y propósito de futuro?


El Consejo Fiscal, una pieza clave en
la institucionalidad Fiscal moderna,
por Klaus Schmidt-Hebbel


Para celebrar sus 60 años de existencia, ICARE premiará a la institucionalidad económica chilena, representada en el Ministerio de Hacienda. Ello reconoce el rol clave de las instituciones y reglas Fiscales en la institucionalidad económica general de Chile.


De acuerdo con especialistas e instituciones internacionales, la mejor práctica Fiscal se construye sobre seis pilares: el compromiso de los Gobiernos con la prudencia Fiscal, procedimientos claros para la discusión y aprobación presupuestaria, la adopción de reglas Fiscales, la buena administración de activos y pasivos públicos, altos grados de transparencia y accountability en la formulación y ejecución de la política Fiscal, y la existencia de un Consejo Fiscal (CF).


Un CF es una entidad pública integrada por especialistas encargados de supervisar el desempeño Fiscal y proveer asesoría y guía (tanto positiva como normativa) sobre aspectos claves de la política Fiscal. Los Consejos Financieros pueden ser más o menos autónomos del Gobierno, creados por reglamento o por Ley, con o sin autonomía operacional y financiera respecto del Gobierno o del Parlamento, grandes o pequeños.


La adopción de CFs en otros países es relativamente reciente. La variada experiencia internacional sugiere que la efectividad de los CFs aumenta con su autonomía, la transparencia de sus análisis y recomendaciones, y la credibilidad de sus Consejeros. Existe evidencia empírica que sugiere que los CFs reducen el sesgo optimista de las proyecciones Fiscales de los Gobiernos y fortalecen el cumplimiento de las metas Fiscales.


En Chile hemos avanzado mucho en la institucionalidad de nuestra política Fiscal. Desde mediados de la década de 1980 se adopta una política Fiscal prudente, orientada a la sustentabilidad y complementada por un fondo soberano (en esos años, el Fondo de Reservas del Cobre). La ortodoxia Fiscal fue reforzada con la autonomía del Banco Central en 1990. A partir del 2001, el Ministro Eyzaguirre adoptó una reforma Fiscal innovadora: una regla Fiscal basada en un balance cíclicamente ajustado (BCA, también llamado "balance estructural"), delegando la proyección del PIB tendencial y del precio del cobre de largo plazo en dos comités integrados por especialistas externos. El Ministro Velasco institucionalizó la regla Fiscal y la operación y la administración de dos fondos soberanos de Chile con la Ley de Responsabilidad Fiscal del 2006. La Comisión Corbo, convocada por el Ministro Larraín en el 2010, planteó diversas recomendaciones sobre el reforzamiento de la regla de BCA y de la institucionalidad Fiscal, incluyendo la propuesta de un CF para Chile. El Ministro Larraín aceptó gran parte de las recomendaciones de la Comisión Corbo, incluyendo el Consejo Fiscal Asesor, que fue creado por decreto publicado el 28 de junio de 2013.


El objeto del CF chileno es colaborar en la discusión, el análisis y las recomendaciones en temas relacionados con el BCA. Sus funciones son participar como observador en los Comités de PIB Tendencial y de Precio Referencia del Cobre, pronunciarse sobre el cálculo del ajuste cíclico del BCA, manifestar opiniones y recomendaciones al Ministerio de Hacienda sobre cambios metodológicos al cálculo del BCA que proponga la autoridad, y asesorar al Ministerio en las materias Fiscales que éste le encomiende de manera expresa.


El CF está integrado por 5 personas, habiendo sido designados Manuel Agosin, Luis Felipe Lagos, Felipe Morandé, Bernardita Piedrabuena y el suscrito como integrantes del primer Consejo. En régimen, la duración de los integrantes en el CF será de 4 años. El CF no cuenta con financiamiento ni con profesionales propios, pero dispone de una secretaría técnica, Presidida por el Director de Presupuestos, y cuenta con el apoyo del Ministerio de Hacienda. Los debates, las decisiones y los trabajos realizados o encomendados por el CF se reflejarán transparentemente en actas de reuniones del CF y en los documentos correspondientes, publicados en la web del Ministerio.


Con la creación de este CF por la Administración Piñera se da un paso fundamental en el perfeccionamiento de la institucionalización de la política Fiscal chilena. Cabe esperar que el CF contribuya a fortalecer el análisis técnico de la política Fiscal en su dimensión macroeconómica y a la transparencia en la aplicación de la regla Fiscal en la formulación presupuestaria.


En comparación con los CFs de varios países, el chileno tiene limitadas responsabilidades y autonomía. Esto tiene la ventaja que se gana en experiencia y se identifican posibles responsabilidades más amplias en los comienzos de este nuevo Consejo. Para el mediano plazo queda planteado el reto de ampliar las responsabilidades y la autonomía del Consejo Financiero, a través de la promulgación de una futura Ley de CF, dotándolo de plena autonomía presupuestaria y operacional, así como respecto de la determinación de las materias Fiscales sobre las cuales dicho Consejo pueda manifestarse.


Educación: avanzar, no retroceder.


El Presidente Piñera ha anunciado que las prioridades en la última parte de su mandato apuntan a educación, salud y orden público, algo indudablemente coincidente con las principales preocupaciones de la población. La primera de ellas se ha transformado, además, en uno de los temas centrales de la contienda Presidencial. La agenda Legislativa en este campo es amplia, pero -como ha revelado la campaña- las aproximaciones a las soluciones son muy distintas y, por tanto, las posibilidades de lograr grandes acuerdos en los distintos proyectos de Ley que se tramitan en el Congreso parecen, por ahora, lejanas.


Con todo, tres proyectos podrían ver la luz. El primero, que crea una autorización para la creación de los jardines infantiles y su posterior supervisión, despierta amplios consensos y su aprobación sería bienvenida; en los otros dos hay mayores diferencias, pero parecen subsanables. En el proyecto de acreditación, las diferencias son más técnicas que políticas. El reciente informe preliminar de la comisión de la Cámara que analizó el sistema de acreditación logró importantes grados de acuerdo, que no se alejan demasiado de lo sustancial del proyecto enviado por el Gobierno para reemplazar la actual Ley.


Otro proyecto que debería poder aprobarse, con algo de voluntad de todas las partes, es el de carrera docente. Hay coincidencia en que, en educación escolar, para asegurar más calidad y equidad, es indispensable atraer y retener a los mejores docentes posibles. Muchos expertos en distintos países sugieren que la forma más eficaz de seleccionarlos es evaluar su desempeño en el aula y retener solo a los de más altas habilidades, ajustando los salarios en congruencia. Tales modelos son, sin embargo, escasos en el mundo. Más habituales son aquellos que, para este efecto, buscan instalar un sistema muy selectivo de ingreso a la profesión docente y definen perfiles de salarios obligatorios en línea con lo que esas personas podrían obtener en profesiones alternativas, igualmente selectivas. En estos modelos, la desvinculación de los docentes que no califican varía de un país a otro. También se observa que en sistemas educacionales mixtos no todas las reglas definidas en estos esquemas se extienden a la educación privada subvencionada, pues en esta, a diferencia de la Estatal, hay negociación colectiva.


Chile se encuentra muy alejado de estos modelos ideales. No tenemos un sistema exigente de selección de los profesores; sus salarios, quizá por eso mismo, están lejos de los niveles que pueden obtener en otras profesiones las personas de más habilidades, y la posibilidad de desvinculación en el sector Estatal, pese a que se ha flexibilizado, es aún muy restrictiva. El proyecto de carrera docente que envió el Ejecutivo avanza en estas tres dimensiones: hace más selectivo el ingreso a la carrera docente, mejora las remuneraciones y facilita, mediante procedimientos transparentes, la desvinculación cuando proceda. Podría cambiar en forma significativa la actual situación.


Los criterios del proyecto parecen ser, en general, compartidos. El principal punto de desencuentro es que la carrera docente, sobre todo su perfil salarial, se aplica solo parcialmente al sector particular subvencionado. Si bien eso es razonable, quizás podría lograrse un acuerdo extendiendo algunos aspectos también a dicho sector, velando por que eso no rigidice la gestión de sus equipos docentes. El Gobierno debiera buscar un acuerdo en este ámbito.


Con todo, el más dramático cambio negativo sobrevendría si prosperase la propuesta de poner fin al financiamiento compartido, como lo postula el pacto Nueva Mayoría. Surgido en 1993, encontró exitosa acogida en las familias: ya tenía 500.000 estudiantes en 1994, casi un millón en 2001. Ella enraíza en fórmulas similares surgidas a mediados del siglo XX, mucho antes de la actual; compromete a las familias con el mejoramiento de la educación de sus hijos, y es una vía para eludir las deficiencias de la educación pública que el Estado no ha podido subsanar. La gratuidad que propicia el pacto Nueva Mayoría se traduciría en la práctica en una nivelación hacia abajo, porque no se vincula necesariamente con las reformas técnicamente conducentes a lograr mejor calidad, y en una pérdida de la libertad de escoger para miles de familias.


Se acusa al financiamiento compartido de ocasionar segmentación por ingreso, pero se omite mencionar que, eliminado que fuera, la desigualdad entre los colegios puramente particulares privados y los Estatales sería tanto mayor: en vez de toda una gama flexible de opciones, subsistirían solo los extremos. Dada la realidad de la educación pública, cuyo mejoramiento en ningún caso ocurrirá de un día para otro, cabe preguntarse cómo reaccionarán ante esto los segmentos de ingresos medios, que hoy afluyen masivamente hacia los planteles con financiamiento compartido.


¿Y qué opción tendrían aquellos segmentos de ingresos medios, que no concuerden por cualquier razón con la educación uniforme que brindaría el Estado, pero carezcan de recursos para costearse un colegio puramente privado acorde con sus enfoques? Mucho se puede perfeccionar el sistema de financiamiento compartido, pero eliminarlo sería regresivo, contraproducente y, con alta probabilidad, incubador de fuerte descontento en quienes se esfuerzan por progresar, no en ser nivelados hacia abajo.


Financiamiento de las inversiones de Codelco.


La decisión del Ministerio de Hacienda de autorizar la capitalización limitada de utilidades de Codelco, restringiéndolas a un monto inferior al solicitado por esa empresa, es una decisión acertada desde la perspectiva del interés general del Fisco y de un manejo responsable del patrimonio público. Por una parte, existen dudas fundadas sobre la capacidad de la empresa para cumplir con las metas de gestión que había comprometido -particularmente, en lo que se refiere al control de los costos y la reversión de su aumento reciente- y cabe por ello, establecer criterios estrictos para que esas ineficiencias no se trasladen a los nuevos proyectos que se pretenden financiar. Pero también es recomendable una revisión integral de las evaluaciones que justificaban los proyectos de inversión, a la luz del cambio objetivo que se ha producido en variables muy relevantes para determinar su rentabilidad, como el precio de venta del cobre y el precio de recursos productivos fundamentales, como la mano de obra y la energía.

Codelco había solicitado al Ministerio de Hacienda la autorización para retener US$ 1.200 millones de sus utilidades del ejercicio anterior, con el objeto de contar con financiamiento para una serie de proyectos que está impulsando y que, sólo para el ejercicio 2013, superan los US$ 4.500 millones. Cabe recordar que le corresponde a esa cartera autorizar la parte de las utilidades que pueden quedar en cada empresa -a falta de autorización, el total debe destinarse a fondos generales de la nación-, de manera que por esa vía y por la autorización requerida para el endeudamiento, pueda verificar la justificación económica y social de los proyectos que se busca financiar en las empresas Estatales. El Gobierno sólo autorizó la capitalización de US$ 1.000 millones de las utilidades retenidas, derivadas de la operación de compra de las acciones de Anglo American Sur, que también había sido solicitada por la empresa, pero por un monto tres veces superior. Esta medida no allega recursos frescos a la cuprera Estatal, dificultando en cierta medida el financiamiento de los proyectos pendientes, pero le permite mejorar su posición financiera y así preservar su grado de inversión. La alternativa que se ha barajado para financiar estos proyectos es la del endeudamiento, dado el margen disponible de la empresa y del fortalecimiento patrimonial logrado con la capitalización.


El tema de fondo en todo este debate es si los proyectos que se están impulsando se justifican plenamente en la coyuntura actual y si la gestión de la empresa es capaz de realizar los ajustes necesarios para revertir el problema de costos. En esto último, por ejemplo, fue una mala noticia el escaso número de trabajadores que se acogió al plan de retiro, destinado a disminuir la sobredotación de personal. Estas falencias deben ser una llamada de alerta y exigen una respuesta consistente de la administración, que contaría con fondos suficientes para financiar los proyectos si se hubieran cumplido las metas previstas en materia de gestión.


Si bien la generación de un Gobierno corporativo más profesional e independiente de los ciclos políticos ha sido un avance, éste no se opone a la plena vigencia y justificación de la responsabilidad que le cabe al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, de cautelar el interés Fiscal a través de un control del uso de los fondos Fiscales, donde un porcentaje importante lo representan las utilidades de las empresas Fiscales. 


Profesores frente a las tomas.


En una carta pública, un grupo de profesores titulares de la Universidad de Chile, que incluye a varios Premios Nacionales, ha expresado su preocupación por la situación actual de esa institución. En particular, objetan la toma de espacios universitarios, como la Casa Central, y los paros en que se impide que estudiantes y académicos que desean seguir en clases puedan hacerlo.


Los académicos firmantes pertenecen a diversas orientaciones políticas, por lo que dicha carta no está en contra de la movilización estudiantil, sino que se opone a las formas que ella ha cobrado. Observan ellos que distintas formas de violencia abundan en los recintos universitarios. Una de ellas es la intelectual, que descalifica o acalla a los estudiantes que se oponen a lo que mueve al movimiento estudiantil, así como a quienes lo apoyan en sus motivos, mas no en los paros y tomas. También hay violencia física, como lo muestran filmaciones en que se observa a encapuchados lanzar bombas molotov sacadas de la Casa Central, para luego escudarse en su interior.


Las tomas de recintos universitarios son una forma de violencia ilegal, que pone a quienes participan en ellas fuera de la comunidad universitaria, ya que esta debería ser un espacio en que prime la razón, y no la fuerza física. Las discrepancias en la universidad deben decidirse por la lógica de sus argumentos, y no por la sola reiteración de aseveraciones. Los firmantes estiman inaceptable que quienes participan en tomas no reciban una sanción de la universidad, y objetan que las instancias superiores denuncien la entrada de carabineros a la Casa Central en un caso de delito flagrante, pero que apenas se reclame contra el ultraje a edificios que, como la Casa Central de la Universidad, son símbolos republicanos. Permitir que sean ocupados por la fuerza sin ejercer acciones podría calificarse como un notable abandono de deberes de las máximas autoridades competentes.


Observan, asimismo, que los paros que se hacen vinculantes para todos, incluyendo a quienes se oponen, son otra manifestación de la violencia en la universidad. Los académicos no son consultados, pero deben cesar sus clases y reanudarlas cuando los estudiantes (o sus dirigentes) lo deciden. A aquellos alumnos que legítimamente desean estudiar, se les impide hacerlo. Esto viola todo principio democrático, pues se puede apoyar una movilización, pero esto no incluye impedir que otros ejerzan su derecho a estudiar. Lo que se observa en la universidad es una dictadura de las mayorías (o presuntas mayorías) y un atropello de las minorías (si lo son).


Inquieta a los firmantes de dicha carta el futuro de la U. de Chile, por la que sienten un intenso compromiso intelectual y afectivo. Pero tanto o más importante que eso es la convicción de un profesorado de selección que interpreta la única postura posible de los docentes ante las tomas y la violencia.


Informe de Investigaciones sobre el 27-F.


La policía de Investigaciones (PDI) dio a conocer sus últimos estudios sobre lo ocurrido en la madrugada del 27 de febrero de 2010, en los que se reconstituye la ubicación donde se encontraban las víctimas fatales del maremoto. Mediante rigurosos análisis planimétricos, se examinan sus posibilidades de haber alcanzado las zonas de seguridad y se concluye que según la "distancia, tiempo y velocidad", podrían haberse salvado usando las vías de evacuación disponibles si hubieran recibido aviso oportuno. Las 36 personas que fallecieron en la isla Orrego de Constitución y otras tantas a lo largo del litoral central estaban a pocos minutos de haber sobrevivido ilesas si hubieran caminado o navegado por rutas abiertas, pero no fueron advertidas a tiempo.


Cabe celebrar el minucioso trabajo de la PDI, pues a menudo en nuestro medio se dan opiniones sin mayor fundamento. Pero los detectives recorrieron los lugares, midieron los tiempos y examinaron los datos sobre el estado de las vías y la disponibilidad de embarcaciones en esos momentos. Todo esto, naturalmente, sirve para aclarar las circunstancias en que se produjo la tragedia y de eso se trata la investigación que realizan. El que los principales acusados sean personajes públicos que actuaron a nombre de un Gobierno no es relevante en el análisis objetivo de la catástrofe, ni tampoco si pudiere haber o no intenciones políticas en el ataque o la defensa de los imputados. Lo fundamental es aclarar cómo ocurrieron los hechos y cómo reaccionaron los responsables de velar por la seguridad de las personas.


De las grandes tragedias se obtienen lecciones importantes, pues al examinar las reacciones de las víctimas -y por cierto de los encargados de responder ante cataclismos- se pueden sacar conclusiones que sirvan para diseñar adecuadamente la planificación ante eventuales desastres futuros. Pero, para ello, los tribunales deben ceñirse a sus objetivos de investigar, evaluar, asignar responsabilidades y, en fin, hacer justicia, más allá de interpretaciones políticas interesadas.


La idea de la justicia está en el centro de la discusión política desde Platón. En "La república" se discute si hacer justicia implica tratar a todas las personas como iguales, o si hay quienes tienen mayores derechos que los demás, debido a su poder. Quienes se han negado a la investigación o a establecer los hechos tal como ocurrieron están en cierto modo demandando derechos especiales para quienes ocupan cargos de alto poder. Pero las presiones de los interesados no pueden desviar la naturaleza de las cosas, y quienes tienen la responsabilidad de investigar han hecho bien en establecer minuciosamente cómo sucedieron los acontecimientos y en examinar las posibles opciones que estuvieron disponibles esa noche. Eso es necesario para la tranquilidad de la sociedad, y si de ahí se desprenden consecuencias para quienes tenían responsabilidades o perdieron familiares, será tarea de la justicia buscar las reparaciones que correspondan.


Nadie ignora que las posibles repercusiones políticas han dificultado la investigación, pero los resultados de las primarias han alejado ese temor. Si la ex Presidenta y ahora candidata Michelle Bachelet obtuvo buena votación en lugares que pudieron haber sido afectados por las decisiones de sus colaboradores, no se advierte la necesidad de ocultar los resultados. Cabe esperar que esto simplifique las tareas de la PDI y de quienes quieren establecer claramente cómo sucedieron los hechos.


Cartas para la reflexión.


Señor Director:


Violencia e intolerancia.


Habiendo realizado mis estudios de pre y posgrado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (en tiempos políticamente muy complejos para el país) y desempeñándome como académico en su Hospital Clínico por más de 25 años, comparto plenamente las recientes cartas de destacados profesores titulares de nuestra Universidad y Facultad.


Reconociendo que muchas de las actuales demandas por la educación son plenamente válidas, los métodos y la violencia no deben tener cabida en el debate de las ideas. Es más, agregaría que la Universidad la forman los estudiantes junto a su cuerpo académico, quienes en general no somos consultados para decidir la paralización de actividades u otros métodos de fuerza. Además, una vez terminados los conflictos, debemos muchas veces readecuar los programas docentes con gran dificultad, con serios riesgos de alterar la calidad de los mismos.


Creo que ha llegado el momento de que las autoridades centrales y decanos de todas las facultades se pronuncien claramente sobre estos hechos, respalden a la institucionalidad que rige a todos los chilenos y garanticen el derecho a estudiar de aquellos que lo desean.


El enorme prestigio logrado por la Universidad de Chile y el compromiso y dedicación de muchos académicos de continuar aportando a la formación de pre y posgrado no pueden verse afectados por formas de lucha que en nada nos benefician.


Dr. Javier Brahm Barril, Profesor Titular, Jefe Sección de Gastroenterología, Hospital Clínico Universidad de Chile.


Señor Director:


Futuro de Codelco.


Codelco dejaría de ser la principal productora de cobre del mundo en 2016. Minera Escondida, de BHP Billiton, pasaría a tomar la delantera y sería la mayor cuprífera del orbe.


¿No será el momento de privatizar al menos el 5% de la empresa? Es vox populi que Codelco no se caracteriza por ser muy eficiente en sus procesos productivos. Si continúa cayendo el precio del cobre, no nos extrañemos de que Codelco deje de ser el sueldo de Chile y se transforme en un Lota, que tuvo que cerrar sus minas de carbón por dejar de ser una empresa competitiva por su baja productividad.


Eduardo Picón Torres.




De nuestro Twitter

EMPRENDEDORES RESPONDEN A LAS MENTIRAS DEL OFICIALISMO BACHELETISTA.

#GolpeAlaPyme.

Hágase seguidor de Reacción Chilena

Evelyn Matthei evaluó en CNN los 3 primeros meses de Bachelet…

Impactante: Ex dirigente secundaria sería la joven encapuchada grabada por Carabineros.

LANATA : CARTA A CRISTINA FERNÁNDEZ.

Juzgue usted si Bachelet sabía o no del maremoto... , video gentileza EMOL-

"La desnacionalización del cobre no la hizo Pinochet sino que fue la concertación".

Polémica por video de la Onemi del 27F, Bachelet niega tsunami...Gentileza EMOL.

Bachalet niega tsunami a las 8:59am del 27F
Enter a long URL to make tiny:

Mantenemos este video como un homenaje a Felipe Cubillos .

De nuestras páginas

Estamos en Twitter

Follow reacchi on Twitter

Canción Nacional de Chile completa con todas sus estrofas....

Imagenes de un recuerdo siniestro

Marcha Soldados del 73, con imágenes

PARA VER COMPLETO HAGA DOBLE CLIC SOBRE EL VÍDEO.

Letra Marcha: Soldados del 73

Letra Marcha Soldados del 73

Autor: Rosabella Liniers
Compositor Gianfranco



Son hermanos los Infantes,
todas las armas y soldados del ayer
Carabineros, Marinos y Aviadores
Combatientes del 73.

Un sólo cuerpo, un sólo corazón,
noble misión, proteger a la Nación,
la frente en alto saliendo del cuartel,
los soldados del 73.

Ya dió la orden mi General,
para vencer tenemos que luchar,
no ha sido arriada jamás nuestra bandera,
orgullo eterno de nuestra libertad.

En el recuento se hace el silencio,
por los heridos, los caídos que no están,
lo lamento mi Capitán,
mi Sargento no le puede contestar.

La Patria es libre, llegó la paz,
en el desierto, el cielo, azul el mar,
ya nuestros hombres cantan victoria
Combatientes del 73

Ya dió la orden mi General,
para vencer tenemos que luchar,
no ha sido arriada jamás nuestra bandera,
orgullo eterno de nuestra libertad.

Piñera anuncia propuesta de reformas educacional y tributaria, gentileza EMOL

Padre nuestro que estás.....

Archivo del Blog

acount

Nuevo Contador de Visitas

Se produjo un error en este gadget.

A Nuestros Hombres de Armas y nuestros caídos

MARCHA SOLDADOS DEL 73 PARA VER VÍDEO COMPLETO HAGA DOBLE CLIC SOBRE EL.

Libre, Nino Bravo

Ir Mario Montes Papers

Ir Mario Montes Papers
pinchar imagen

Ir comentario Político Semanal

Ir comentario Político Semanal
Pinchar imagen

Si encuentra este libro..léalo

Si encuentra este libro..léalo
vale la pena.....

Pega presidencial pendiente:Justicia

Pega presidencial pendiente:Justicia

Producto Chileno, Producto Bueno

Producto Chileno, Producto Bueno
Además da trabajo a los nuestros.

Usted es el visitante Número